La conmemoración del DÃa Mundial del Linfoma resalta avances médicos que mejoran el control y la curación de esta enfermedad oncohematológica.
El 15 de septiembre se celebra el DÃa Mundial del Linfoma, una fecha que busca dar visibilidad a esta enfermedad oncohematológica que afecta a los linfocitos y representa un gran desafÃo para miles de personas en todo el mundo. Especialistas como Gonzalo Garate y Stephen Ansell destacan los recientes avances médicos que han mejorado las perspectivas de control y curación del linfoma. También subrayan la importancia de un diagnóstico adecuado y el acceso a centros especializados para su tratamiento.
El linfoma se origina en el sistema linfático, que es el encargado de producir linfocitos, o glóbulos blancos, que combaten patógenos y bacterias. Cuando uno de estos linfocitos comienza a multiplicarse sin control debido a mutaciones en su ADN, se desarrolla el linfoma. Existen más de 60 subtipos de linfoma, siendo la clasificación principal entre linfoma de Hodgkin y linfoma no Hodgkin. El linfoma de Hodgkin se identifica por la presencia de células de Reed-Sternberg y suele aparecer en ganglios del cuello, pecho o axilas.
Quiénes pueden verse afectados
El linfoma puede afectar a personas de cualquier edad. En el caso del linfoma no Hodgkin, el riesgo aumenta con la edad; de hecho, la mitad de los diagnósticos corresponde a personas mayores de 65 años. Por otro lado, el linfoma de Hodgkin presenta dos picos de incidencia: uno en adultos jóvenes de entre 20 y 40 años y otro en personas mayores de 55. Los sÃntomas suelen ser inespecÃficos e incluyen inflamación persistente de ganglios linfáticos, fiebre prolongada sin causa aparente, sudoración nocturna abundante, pérdida de peso involuntaria y cansancio marcado.
Importancia del diagnóstico
Stephen Ansell recomienda acudir al médico si se presentan sÃntomas recurrentes. Aunque la causa exacta del linfoma suele ser desconocida, hay factores que aumentan la probabilidad de desarrollarlo. Estos incluyen estados de inmunosupresión tras un trasplante, la infección por VIH, enfermedades autoinmunes y la exposición a agentes tóxicos.
El proceso diagnóstico requiere estudios especializados. Se inicia con una exploración fÃsica para detectar ganglios inflamados o alteraciones en el bazo y el hÃgado. Posteriormente, se realiza una biopsia que debe ser analizada por un hemato-patólogo para identificar células linfomatosas y determinar el subtipo exacto. Este diagnóstico preciso es fundamental, ya que el tratamiento depende tanto del tipo como de la etapa en la que se detecta la enfermedad.
Opciones de tratamiento
Las opciones terapéuticas han evolucionado significativamente en los últimos años. âUn equipo de médicos especializados trabajará contigo para crear una estrategia de tratamiento para la enfermedadâ, explica Ansell. Algunos linfomas crecen lentamente, lo que permite optar por vigilancia activa antes de iniciar tratamientos agresivos. En ciertos casos, se administran quimioterapia o tratamientos dirigidos que son altamente eficaces.
Existen alternativas innovadoras como las terapias dirigidas y la terapia con células CAR-T. âEl tratamiento resulta altamente exitoso para la mayorÃa de los pacientesâ, afirma Ansell. Garate puntualiza que âen todos los casos el tratamiento es con inmunoquimioterapia o bien inmunoterapia sola o radioterapiaâ. Gracias a estos avances, muchos linfomas son curables o controlables a largo plazo.
Centros especializados en Argentina
âArgentina cuenta con numerosos centros con experiencia en el tratamiento de linfomasâ, señala Garate. Un diagnóstico correcto y acudir a centros especializados aumenta las posibilidades de obtener buenos resultados. Además, el acompañamiento emocional y la información adecuada son fundamentales para quienes enfrentan un diagnóstico de linfoma.
Los especialistas recomiendan informarse sobre la enfermedad y consultar todas las dudas con el equipo médico. El apoyo de familiares, amigos y grupos puede ser decisivo para sobrellevar el tratamiento y tomar decisiones informadas.
Reconocer los sÃntomas
Los sÃntomas del linfoma pueden retrasar el diagnóstico debido a su naturaleza inespecÃfica. Entre ellos se encuentran también picazón generalizada y falta de aliento en algunos casos. La identificación temprana es crucial para mejorar las tasas de curación y control a largo plazo.











