La ministra Marcela Flores denuncia serias deficiencias en el sector salud, incluyendo problemas operativos y financieros.
La ministra de Salud, Marcela Flores, afirmó este jueves 29 de enero que el Gobierno recibió un sistema sanitario âcolapsadoâ. Este sistema presenta serias deficiencias operativas, financieras y administrativas, además de contar con una estructura burocrática sobredimensionada, al asumir la gestión en noviembre de 2025.
Según la ministra, una de las principales dificultades que se han identificado es la excesiva burocracia y las trabas legales. Estas limitaciones impiden a los hospitales garantizar el abastecimiento oportuno de medicamentos esenciales.
Flores explicó que los hospitales de tercer nivel dependen de recursos que son transferidos desde los gobiernos departamentales. Sin embargo, estos presupuestos suelen ser aprobados con retraso, lo que hace inviable su ejecución.
La ministra señaló que, en la anterior gestión, los directores de hospitales informaron que el presupuesto del tercer cuatrimestre fue aprobado recién a fines de noviembre de 2025. Esto dejó apenas 15 dÃas para ejecutar compras mediante licitación, un plazo que resulta insuficiente para cumplir con los procesos legales.
Además, la imposibilidad de fraccionar compras provocó desabastecimiento en varios centros de salud.
Situación epidemiológica alarmante
En el ámbito epidemiológico, la ministra advirtió sobre un panorama âalarmanteâ. Este incluye el aumento de enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión, la persistencia del cáncer cervicouterino y el riesgo de que Bolivia pierda la certificación de paÃs libre de sarampión.
Flores atribuyó esta situación al debilitamiento del primer nivel de atención y a la falta de una vigilancia epidemiológica proactiva.
Infraestructura de salud deficiente
La ministra también denunció que existen infraestructuras de salud construidas, especialmente en áreas rurales, que no cuentan con equipamiento ni personal suficiente. Otras, por su parte, se encuentran abandonadas.
âLa gestión administrativa ha estado más basada en el papel que en la parte operativaâ, afirmó Flores.
Crisis financiera en el sistema
Flores detalló que el sistema de salud enfrenta una grave crisis financiera, con deudas que superan los 450 millones de bolivianos. Estas deudas se han acumulado principalmente entre las gestiones 2022 y 2025.
Las obligaciones incluyen compromisos con el Sistema Ãnico de Salud (SUS), programas de cáncer, hemodiálisis, vacunas y servicios básicos. También hay deudas con organismos internacionales como la OPS, que alcanzan los 15 millones de dólares.
Reestructuración del ministerio
En cuanto a la estructura institucional, la ministra reveló que el Ministerio de Salud llegó a tener 947 funcionarios. Se han encontrado casos de duplicación de funciones, como oficinas donde existÃa âla secretaria de la secretariaâ.
Flores indicó que algunos proyectos contaban con hasta 50 funcionarios, cuando solo se requerÃan 12. Además, los recursos humanos destinados a regiones fueron centralizados en el nivel ministerial.
Ante este diagnóstico, la ministra anunció una reestructuración del ministerio. Esto incluirá la reducción de su organigrama y la revisión de los recursos humanos, priorizando la meritocracia y la institucionalización de los cargos.
Además, señaló que se trabaja en la integración de los sistemas informáticos de salud. Esto tiene como objetivo eliminar las filas en hospitales mediante la implementación de una historia clÃnica única y un sistema digital de citas.
Finalmente, Flores aseguró que el objetivo del Gobierno es recuperar la rectorÃa del sistema de salud. También busca fortalecer el primer nivel de atención, priorizar la prevención de enfermedades y avanzar hacia una reforma estructural que permita, en el mediano y largo plazo, garantizar una atención oportuna y de calidad para la población.












