Según el relato en la transmisión oficial, el técnico cochabambino y el estratega argentino llegaron a los golpes y el personal de seguridad tuvo que intervenir para que la gresca no pasara a mayores.
Los jugadores de Blooming y Real Oruro dejaron el campo de juego e ingresaron al túnel del estadio Gilberto Parada para ver lo que pasaba con su entrenador, por lo que el partido se detuvo durante unos minutos.
Se espera el informe oficial de lo que pasó entre ambos entrenadores, siendo el argentino Straccia el más molesto con su expulsión y respondiendo ante los insultos de los hinchas locales con gestos y más provocaciones.